¿DONDE JUGARAN LOS NIÑOS?


        Esta canción le pertenece al grupo mexicano mana, la cual se desglosa del álbum que lleve el mismo nombre el cual fue lanzado al mercado en el 12 de abril de  1992.
 Esta canción habla de la historia que le cuenta un abuelo a su nieto sobre cómo era el medio ambiente en el que él jugaba cuando era niño y también como lo disfrutaba, pues habían tantas cosas maravillosas como: aquellos arboles verdosos llenos de pajarillos que entonaban sus espectaculares melodías, también de un rio transparente y sin ningún olor desagradable donde abundaban peces y además de un cielo muy azul en el cual uno podía respirar aire puro. Entonces como dice la canción donde jugaran los niños; si ya de ese lugar no queda nada.
Sin embrago esta canción no hace reflexionar; sobre el daño que le hemos hecho al medio ambiente desde hace mucho tiempo que es irlo destruyendo poco a poco, pero todavía podemos hacer algo para reconstruir ese ambiente donde podamos respirar aire puro y poder jugar con nuestras familias al aire libre. Lo primero que podemos hacer es tomar conciencia de lo que hemos venido haciendo y ensenarle a los niños lo importante que es cuidar el medio ambiente donde ellos viven, algo que le podemos enseñar es evitar botar basura en la calle, el parque, en los ríos en cualquier lugar en donde te encuentres; y aunque parezca algo muy pequeño e insignificante esto nos ayudaría a reconstruir ese medio ambiente en que queremos vivir,  tu puedes hacer la diferencia.


María A. Sánchez D.

La Contaminación a través de la Historia


El delicado equilibrio de la naturaleza, se ve amenazado por la mano del hombre, que en su afán de desarrollo ha sobrepasado los límites de resistencia del planeta a las prácticas contaminantes. Durante miles de años el ser humano ha vivido en correcta armonía con su entorno natural. Los primeros imperios que se formaron, respetaban su ambiente por ser este el que les proveía el alimento y el sustento necesario para su sobrevivencia.
Grandes imperios como los egipcios, los romanos, y los imperios americanos precolombinos, se asentaron en grandes ciudades, usando los recursos naturales, pero de una manera racional y no indiscriminada. Esta herencia de respeto hacia la naturaleza fue desapareciendo poco a poco,  teniendo su mayor auge en la revolución industrial, cuando las primeras maquinas a vapor fueron sustituyendo a las bestias de carga, industrializando y contaminando así los espacios que antes eran solo reservados para el sistema natural.
Sin embargo, el punto mal alto de este proceso de contaminación, se empezó a notar en el siglo XX, a raíz de las dos guerras mundiales consecutivas, que dejaron tras de si, un importante desarrollo tecnológico, pero también un desastroso sistema de producción, que comenzó a dañar el planeta. Las bombas atómicas fue el comienzo de una larga racha de contaminación ambiental producido por la radiación química. La explotación del petróleo, del gas del oro, y de otros minerales, por nombrar algunos, crecieron hasta convertirse en importantes sectores comerciales y económicos, y debido a esta importancia, son poco regulados por las normativas legales de los países.
Esta peligrosa industria contaminante ha empezado a revelar sus efectos negativos, y hoy por hoy estamos en peligro. La desintegración de la capa de ozono, el efecto invernadero, el calentamiento global, la extinción de especies animales y vegetales, las hambrunas y las sequias, nos mantienen en una constante amenaza, y nos refleja un futuro muy incierto.
Es tiempo que los seres humanos tomemos conciencia y empecemos a amar nuestros espacios naturales, conservándolos y manteniéndolos limpios para nuestro propio disfrute, y para el disfrute de las futuras generaciones. El planeta tierra hoy nos lanza un grito de ayuda, buscando una tregua en esta guerra insólita que los humanos hemos tenido contra nuestro propio hogar. Las autoridades gubernamentales del mundo necesitan tomar un respiro, y reflexionar profundamente sobre el futuro que le están dejando a su descendencia, así como la calidad de vida que están dando a los ciudadanos del mundo actual.  Aun hay tiempo, pero es necesario actuar ya, antes de que sea demasiado tarde.
Autor: Tania.P.Riaño.G